EL COMANDANTE FRANCISCO DE OLMEDILLA por Alberto Pérez Larrarte

El 25 de octubre de 1816 el patriota barinés Francisco de Olmedilla, nacido en Pedraza, es fusilado en la población de Pore, Colombia. Tuvo una destacada hoja de servicio por la libertad de Venezuela, por la patria entregó su vida.

Llego a ser uno de los cinco miembros de la Junta de Gobierno y Conservación de la Provincia después que se conoció el plan de gobierno redactado por Manuel Palacio Fajardo en 1811.

Al caer la Primera República, en 1812, se internó en las montañas barinesas, de donde llevó a cabo sus afamadas acciones de guerra de guerrillas. Al año siguiente se reincorporó a las fuerzas de su antiguo jefe Manuel Antonio Pulido y con él participó en la emigración que, ante la ofensiva de José Yáñez y Antonio Puy, se llevó a cabo hacia San Carlos, en noviembre de ese terrible año de 1813.

El 10 de noviembre cuando van hacia San Carlos le tocó librar un combate en las inmediaciones del río Tucupido, donde triunfa y demuestra una vez más su ímpetu victorioso y de valor.

El 5 de diciembre de 1813 es uno de los héroes de la Batalla de Araure, donde participa como integrante de la caballería que mandaba el coronel Pedro Briceño Pumar.

Con el grado de capitán en enero de 1814, cuando la trágica quema y destrucción de la ciudad de Barinas, es uno de los defensores de la ciudad que bajo las órdenes del coronel Ramón García de Sena, resistían el sitio impuesto por fuerzas realistas mandadas por Antonio Puy; pero entre el dolor y la muerte emigró para la ciudad de Mérida, estando allí, es comisionado el 18 de marzo de 1814 para que fuera a los valles de Cúcuta a pedir refuerzos para liberar a Barinas de las garras sanguinarias de los realistas.

De Cúcuta pasa a Pore y el gobernador de CasanareFernando Serrano, lo nombra comandante de la caballería y el 29 de enero de 1815 ocurre la Batalla de Guasdualito comandada las fuerzas patriotas por  el Coronel Francisco Olmedilla en compañía del entonces capitán José Antonio Páez, y el ejército realista lo comandaba el general Miguel Pacheco Briceño, apodado el «Cotudo». La victoria obtenida en esta acción militar le riega más su fama de valiente y temible.

Después del triunfo en esta Batalla se producen serias divergencias con el entonces capitán José Antonio Páez; quien se oponía a que los prisioneros fuesen degollados y contra todo riesgo logró que cesara la matanza.

En octubre de 1816 estando en Pore enfermó de Malaria es sorprendido por las fuerzas realistas comandadas por Sebastián de la Calzada, quien lo toma prisionero y lo fusila sin derecho a un juicio de guerra; siendo decapitado y su cabeza colocada en una escarpia, en un paraje público de Pore, donde permaneció hasta comienzos de 1817, cuando los patriotas logran reconquistar a Pore y en su lugar como escarmiento y venganza, colocan la del oficial realista Julián Bayer, quien comandaba las fuerzas españolas en ese lugar.

Alberto Pérez Larrarte

Cronista Oficial de la Ciudad Barinas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here