EL TRUEQUE SENSATO Por Ysaira Villamizar

Caminar por el municipio Bolívar, Pedraza,  Rojas o Sosa; por Juan Pablo, Mi Jardín, La Arenosa  o La Cinqueña, en los recorridos diarios que hacemos los candidatos de la Unidad, la de la manito, contactando cara a cara con su gente, la expectativa ante las elecciones del 21 de noviembre, es constatar toda clase de sentimientos en las que se mezclan cansancio, tristezas, frustraciones, pero siempre siempre  un gran  deseo porque las cosas cambien. Una urgencia, una necesidad.


Hay grandes hastíos ante un gobierno que se agota en excusas para justificar en vano su descomunal fracaso, lleno de errores, improvisaciones, omisiones en sus políticas públicas, todo envuelto en la más grande corrupción.


Hay hastío de escuchar una y otra vez cómo se apela a los comodines favoritos de los discursos rayados, el bloqueo económico, el imperialismo, haciéndolos valer como razón  para todo lo que no funciona, es decir, prácticamente todo.


Hoy apelamos nuevamente a algunas estadísticas de la encuesta Encovi (UCAB, Universidad Simón Bolívar, UCV). Por ejemplo, la falta de oportunidades para obtener un empleo de calidad supera el 55% entre los jóvenes de los 15 a 24 años. Los obliga a salir de esta generosa tierra que siempre debió manar leche y miel para ellos.


Talentos calificados, universitarios, técnicos, artesanos, obreros especializados, han abandonado al país y al estado, buscando oportunidades que les permitan al menos alimentarse, vestirse y ayudar a sus familiares que sufrientes los han visto partir. Ante la apertura de un nuevo año escolar, con la incertidumbre de las modalidades que se puedan asumir (presenciales, semi presenciales, virtuales), no sólo está la dramática situación del abandono a la infraestructura y los bajísimos sueldos de los docentes, sino el acceso y calidad a internet, el costo de las computadoras y accesorios.

Así, en  el municipio Barinas sólo el 38.1% tiene acceso a computadora y 37.3%, a internet, pero más vergonzoso porcentaje lo tiene el municipio Arismendi, donde sólo el 2.7%  tiene una computadora y apenas el 1.2% tiene acceso a internet. Daños en infraestructura, sueldos docentes muy bajos, dificultades de movilización, falta de alimentos, problemas de navegación en internet graves, aunados a la baja capacidad para enfrentar la pandemia, conspiran contra la educación, en otro tiempo de alta calidad y garantía de ascensos en la escala social.


Las estadísticas en otras materias como condiciones de vivienda, seguridad alimentaria, arrojan deplorables resultados para todo el país y Barinas no escapa a esta realidad. Pero el pueblo no necesita estas cifras formales para comprobar la espantosa realidad que vive cada día en sus hogares. Tampoco necesita estadísticas para demostrar el enorme contraste que hoy observa entre su modo de vida y el de quienes gobiernan al país.


La gente en Barinas  exige el trueque sensato, de un gobierno agotado, desgastado, incapaz de resolver la crisis, por un gobierno que cuente con gente dispuesta a reconstruir a la región, luchando a la vez por salvar el país. Es fundamental, además, avanzar en la recuperación de las fuerzas de la esperanza, contar con la organización y el envión anímico que permita afrontar otros retos democráticos de cara al futuro cercano. Cambiemos, además, para que el 2022 nos consiga con la fortaleza en la manito de la unidad en búsqueda de victorias mayores. Nos espera un referendo constitucional y otros posibles eventos electorales, que podremos  arrancar a pulso a este gobierno tan malo, no sólo por lo ineficiente, sino por lo que albergan en su corazón quienes lo dirigen, siempre cargados de resentimientos, división, intolerancia y odio.


Asistiendo a acompañar a launidad,   el 21 de noviembre vamos a reimpulsar el camino, juntos de la manito, para que los cambios esta vez se den de abajo hacia arriba porque este pueblo no aguanta más y no se va a volver a cruzar de brazos.

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