Expertos: Tras atropellado revocatorio, reto de la oposición es robustecer músculo para 2024

La oposición venezolana vive de reto en reto. El desafío más reciente se impuso tras el bloqueo fáctico al referendo revocatorio de mandato de Nicolás Maduro, propiciado por las normas impuestas por el Consejo Nacional Electoral (CNE).

«Pretender que tantos venezolanos expresen su intención de activar el referendo revocatorio en solo 1200 puntos, en tan solo 12 horas, hace imposible el cumplimiento de la meta. Hoy en nuestro país no existe un suministro estable de combustible que permita la movilización de personas a cada punto de recolección de las firmas, no existe un proceso previo de auditoría de las huellas, no existe una indicación clara para el procedimiento de las huellas cuando estas arrojen un error en el sistema», argumentó Roberto García, vocero de la Plataforma Unitaria, el 25 de enero.

Por ahora, la Plataforma Unitaria, que deshojaba la margarita cuando el revocatorio fue torpedeado, anunció la realización, desde el 26 de enero hasta el 12 de febrero, de un «esfuerzo de activación nacional para fortalecer la unidad y la ruta hacia elecciones libres», recoge Tal Cual.

Según se informó, en todos los municipios y estados se realizarán asambleas de cara a un trabajo de fortalecimiento que «concluya en un contundente mensaje unitario este 12 de febrero».

El camino más próximo para la oposición, al menos por ahora, son las elecciones presidenciales de 2024. Aunque suena sencilla la afirmación, en la práctica el trabajo que espera a los adversarios de Maduro engloba una lista de tareas arduas antes de llegar al peldaño final. En esta carrera, que pareciera tener cierta holgura, la oposición ya va con retraso, especialmente cuando la experiencia registra que al gobierno le gustan las decisiones sobrevenidas.

La politóloga Nancy Requena señala que, en ningún momento, le pareció estratégicamente correcta la tentativa del  referendo revocatorio, por cuanto era obvio que lo iban a bloquear.

Señala que la activación del mecanismo con la solicitud del Movimiento Venezolano por el Revocatorio (Mover), Todos Unidos por el Referendo Revocatorio y el Comité Ejecutivo Nacional de Confedejunta, junto con el Comité de la Democracia Nacional como Internacional, pudieron crear falsas expectativas en la gente que han sido desestimuladas desde el propio ente comicial.

Lo que debería hacer la oposición, todos, y no solo el G4, es ponerse de acuerdo para trabajar durante este año y en 2023 tratar de hacer un músculo político para las elecciones presidenciales de 2024. Cerrado el paso al revocatorio, la oposición tiene menos presión para ese objetivo», puntualiza Requena.

Añade que a la oposición le urge enfocarse en un verdadero trabajo político, cuyo objetivo final es lograr un candidato unitario con cancha para imponerse a Nicolás Maduro, quien hasta la fecha ha dicho que irá por la reelección, agregó Tal Cual.

«Se tiene que hacer una comunidad política organizada para trabajar; primero, en quién sería el candidato. Tal como están las cosas, no se vislumbra a nadie. Hay que trabajar con la gente para convencerla de que hay que ir a votar. Porque, ciertamente, lo que se ha logrado, durante estos 22 años es el desafecto al voto», señala.

Por su parte, el politólogo Ricardo Sucre Heredia expresa que, a diferencia de 2016 cuando el gobierno de Maduro detuvo el revocatorio mediante una maniobra judicial con sentencias emitidas por tribunales, en esta oportunidad lo hizo mediante una estrategia diferente y sin tanta estridencia. «Y es que ni siquiera dejaron despegar al mecanismo«, señala.

Sin embargo, el ruido se intensificó cuando el primer presidente del PSUV, Diosdado Cabello, señaló que solicitarían al CNE la data de los firmantes del revocatorio, en lo que sería la reedición de la Lista Tascón.

Cinco tribunales de los estados Apure, Aragua, Bolívar, Carabobo y Monagas dictaron, en octubre de 2016, medidas cautelares para suspender el curso el revocatorio. El anuncio fue hecho cuando solo faltaban seis días para el inicio de la recolección del 20 % de las firmas del padrón electoral.

Esta decisión se hizo en atención a un recurso interpuesto por el PSUV y bajo el argumento de una investigación sobre un presunto fraude en la primera etapa del proceso. En esa primera fase, la oposición presentó ante el CNE el 1% de las firmas del padrón electoral.

Sucre Heredia subraya que la ruta a seguir por la oposición, tras el cierre de la vía refrendaria en 2022, no está exenta de riesgos, especialmente cuando ya Nicolás Maduro presentó su meta para el 2030.

Tiene que ser una operación perfecta. El chavismo hará todo para ganar, la diferencia ahora es que lo quiere hacer con menos desigualdad, pero eso puede cambiar, y para eso la oposición no tiene mucho tiempo porque las elecciones pudieran ser en diciembre, pero puede ser en mayo o en marzo del 2024″, dice.

Destaca Sucre Heredia que no cree que el CNE vaya a adelantar las presidenciales para 2023; pero, advierte, sí puede escoger un mes distinto a diciembre.

De esta manera, sostiene que los escenarios estarán supeditados a las prioridades y el análisis estratégico que haga el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En ese contexto, para la oposición urge un trabajo previo de aceptar posturas, grupos, discusiones. «La oposición está bastante separada, no solo los dirigentes políticos, también el público, la opinión; ahora hay visiones estratégicas distintas y es un trabajo que requiere de tiempo, y la escogencia de figuras. Se puede construir una coalición, pero se puede romper», recalca.

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