La Academia le hizo justicia a DiCaprio

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El Óscar volvió a hacerlo. Los más de 6000 miembros que tienen voz y voto en la organización estadounidense de Artes y Ciencias Cinematográficas aplicaron la fórmula por la que se ha decantado durante los últimos años: darle a cada quien lo que es suyo. Y así premió como Mejor Película a En primera plana; a Alejandro González Iñárritu como Mejor Director y Leonardo DiCaprio como Mejor Actor (El renacido); a Brie Larson como Mejor Actriz (La habitación); a Alicia Vikander (La chica danesa) y a Mark Rylance (Puente de espías) como mejores intérpretes de reparto. Y todos contentos.

Pero antes de que saliera humo blanco no faltó el suspenso, el debate, la crítica en las salidas de los teatros, en las redes sociales. Los cinéfilos defendieron ferozmente sus preferencias. Y aunque los números de audiencia todavía no se conocían al cierre de esta edición, es seguro que la curiosidad o el morbo por saber si finalmente Leonardo DiCaprio se llevaría la estatuilla o no -tras cinco nominaciones- haya incidido en el rating.

Los pronósticos se cumplieron sobre el largometraje que se terminó alzando en el renglón de Mejor Película: triunfó En primera plana. No arrasó. Se llevó un solo Óscar, sí, pero ganó el más importante. “Esta película dio voz a los supervivientes. Y este Óscar amplifica esa voz, la cual esperamos se convierta en un coro que resuene y llegue hasta el Vaticano. Papa Francisco, es hora de proteger a los niños y restablecer nuestra fe”, expresó el productor Michael Sugar sobre la historia escrita y dirigida por Tom McCarthy, que muestra cómo la unidad de investigación del Boston Globe desenmascaró centenares de abusos sexuales cometidos por sacerdotes de esa ciudad contra menores de edad.

Cantado también estuvo el éxito, por segundo año consecutivo, del director mexicano Alejandro González Iñárritu, quien quizás temiendo que la Academia no reconociera el trabajo de DiCaprio le dijo en su discurso de agradecimiento: “Leo, tú eres El renacido, gracias por ponerle tu alma y tu vida a la película”.

No corrieron la misma suerte quienes apostaron a que Cate Blanchett (Carol) fuera laureada en la categoría de Mejor Actriz, porque la demencial interpretación de Brie Larson en La habitación no le dejó otra opción a los miembros de la Academia que elegirla. Lo que sí fue un batacazo fue que prefirieran dejar sentados a Mark Ruffalo (En primera plana), a Sylvester Stallone (Creed) y hasta al mismísimo Tom Hardy (El renacido) para darle la estatuilla a Mark Rylance (Puente de espías) como Mejor Actor de Reparto. El Óscar que sí se vio venir fue el que le dieron a Alicia Vikander como la atormentada pintora Gerda Wegener, pareja sentimental de Einar Wegener, el primer hombre conocido en someterse a una cirugía de cambio de sexo.

Mención aparte merece Mad Max: Furia en el camino, producción que arrasó en las categorías técnicas, alzándose con los Óscars a Mejor Vestuario, Diseño de Producción, Maquillaje, Montaje, Edición de Sonido y Mezcla de Sonido; Ennio Morricone fue galardonado por la música de Los 8 más odiados; Sam Smith por Writing’s on the wall (Spectre); mientras que Intensa-Mente venció como Mejor Película Animada.

Chris Brown no temió a las críticas ni al matrimonio conformado por Will y Jada Smith al defender su posición de no renunciar a conducir una ceremonia calificada por ellos como unos #OscarsSoWhite.

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