La tarea de la oposición: Recuperar el voto por Edgar Gómez.

La tarea impostergable de la sociedad venezolana, es recuperar la cultura del voto, la cual se ha lesionado significativamente en la segunda década del presente siglo. Los partidos políticos tienen necesariamente que pensar  que el  instrumento del sufragio es la vía más factible, económica y saludable para comenzar a construir la vida nacional, actualmente desmoralizada, sin aliento y presa de muchos miedos, más allá del temor por los efectos del covid-19, el proceso de empobrecimiento que de alguna manera está  presente en las mayorías nacionales.

Sí bien es cierto que los partidos de gobierno han sufrido un retroceso en cuanto a la funcionalidad democrática interna, que no ha sido posible a pesar de los intentos tanto de Chávez como de Maduro, por vender la imagen consolidada del “polo patriótico”, en mi entender, no paso de ser un producto  electoral,  no permitió consolidar  el sector político civil en el poder, sino a la opción de desplazamiento por el poder militar, en nombre de una unidad cívico-militar, cual Caballo de Troya, permitió la presencia casi absoluta de la doctrina de mando y obediencia en la gobernabilidad del país, para ello fue necesario controlar ministerios, gobernaciones y alcaldías, así como otros entes importantes del Estado, además de asumir otras competencias como generadores de opinión e información, dominio de medios de información, bancos, unidades de producción agrícola, industrial, entre otras.

Los partidos de gobierno, con la excepción de PSUV, controlado en su mayoría por ex militares, lograron imponer su enfoque o visión de la vida nacional. Todo es asunto de la estadística y sus proyecciones, es decir, poco incentivo al voto, a la democracia interna.    Sostener por diferentes medios, incluso coercitivos, su porcentaje de votos que les permita sostenerse en el poder  fue y es su constante, para ello fue necesario el control del órgano electoral, sin importar los efectos de descredito por la falta de autonomía del árbitro electoral, al punto de perder tal cualidad y convertirse en una institución dependiente no del partido o del gobierno, sino de determinados personajes que son capaces de hacer lo que sea para controlar la vida nacional.

Todos estos escenarios han llevado al descredito a las convocatorias electorales, es el aporte que ha hecho el gobierno para lesionar la institucionalidad del voto, verbigracia, para muchos, poco les importó disminuir el porcentaje de votos obtenidos en los últimos procesos electorales,  para otros todo estaba calculado de acuerdo a la estadística y sus proyecciones. Es decir, no importa perder millones de electores, sí lo contrarios no asisten, mientras menor  sea el interés por el voto, menos votos se necesitan para ganar, esta lógica la entendió perfectamente el gobierno y de eso se ha aprovechado para sostenerse en el gobierno aún con altos niveles de rechazo y poca asistencia electoral.

Sí bien es cierto, que la herida de la vida democrática del país tiene sus causas en el gobierno nacional y sus organizaciones políticas, los partidos de la oposición y su condición de  dependencia del gobierno norteamericano, han dado un aporte extraordinario para minimizar el interés del voto en su electorado. En estas dos décadas y con mayor recurrencia en la era Maduro, el discurso opositor no ha sido otro que descartar la vía electoral y buscar la toma del poder por la vía de la fuerza,  desacreditando el talante democrático o la cultura democrática que luego de 1958 se impregno en la vida nacional. Horror a las dictaduras y vida a las democracias, fue el discurso que se mantuvo en todo el país contra esa realidad se enfrentó Chávez en el fracaso inmediato del golpe de Estado contra Caros Andrés Pérez. El pueblo que luego desbordaron las urnas electorales, no dio muestra de apoyar la toma del poder por la vía de las armas en 1992, por lo que la opción fue rendirse, es decir, el golpe lo derrotó la gente y no la acción del gobierno de turno.

La oposición en su mayoría ha jugado a la no convocatoria electoral,  apegarse a las directrices de los asesores norteamericanos ha sido el principal fracaso de su accionar político. No se descartan que siga la senda de fracasos si no hay un viraje en cuanto a las formas y maneras de alcanzar el poder. “Todas las opciones están sobre la mesa,” lleno de ambivalencia a grupos de la oposición, generó expectativas positivas, pero también miedo en la población por las experiencias catastróficas que ha significado en varios continentes la injerencia militar gringa.

Las opciones sobre la mesa recomendaron la designación forzosa, nada que ver con la tradición democrática del país, de un “presidente para la oposición”, un personaje reconocido por los Estados Unidos y los Reinos de Europa, obviamente, por los países de nuestra américa que por conveniencia vendieron su soberanía al poder del norte, pero que no tiene ninguna incidencia positiva en los asuntos prioritarios del país, pero sí alimentar una oposición parasitaria que vive la buena vida en el exterior, gracias a los activos del país, presentes en empresas y bancos internacionales. Esa oposición diseña y ordenan la ejecución planes cada día menos viables. Viven de la crisis, .son los menos interesados en el retorno de la vida democrática del país. .

 La oposición venezolana en los últimos años, no ha hecho otra cosa que buscar la toma del poder por cualquiera vía, menos la electoral, por eso  invierte contra el voto como instrumento de poder, es decir, convencieron a sus millones de electores que votar no es importante,  no es un derecho y  opción para cambiar a los grupos de poder. He allí la gran tarea de los partidos de oposición en su retorno a la política, la necesidad de construir una narrativa que logre convencer a millones de ciudadanos de volver a los procesos electorales, como iniciativa de alto valor para recomponer la vida democrática del país y con ello la emocionalidad que genera en todos los ciudadanos la opción de cambio.



Edgar Efraín Gómez Mendoza,  Licenciado en Comunicación Social (ULA), Magister scientiarum en Docencia Universitaria (UNELLEZ) y Doctor en Ciencias de la Educación (UFT), profesor con categoría  Asociado de la UNELLEZ,  investigador en el campo de las ciencias sociales, profesor de postgrado , articulista de opinión y  asesor en el área comunicacional. Fue Jefe de Postgrado y Vicerrector Académico de la UNELLEZ.

Resumen Digital le da la bienvenida al Doctor Edgar Gómez como articulista permanente de este Portal. Los artículos de Edgar Gómez serán publicados los días miércoles.

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