Las diez noticias de Ciencia más leídas del 2018

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1. La gente nacida después de 1975 es cada vez más tonta

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El efecto Flynn explica que el cociente intelectual humano se incrementó en el pasado siglo debido a una mejor nutrición, salud y educación. Sin embargo, un estudio publicado el pasado mes de junio en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS) venía a señalar el cambio de tendencia afirmando que la sociedad se está volviendo más tonta desde 1975.

Investigadores noruegos llegaron a la conclusión de que la inteligencia de los jóvenes ha comenzado a caer al menos siete puntos por generación desde los nacidos en este año, que alcanzaron la edad adulta en los 90. Según los autores del estudio, el motivo no es una cuestión genética, sino que se debe a aspectos ambientales como determinados cambios en la enseñanza o el sacrificio del hábito de la lectura en favor de los ordenadores y las pantallas.

Estas conclusiones las sacaron después de analizar los tests de cociente intelectual de jóvenes varones noruegos que ingresaron en el servicio militar obligatorio desde 1970 a 2009. En total, se contabilizaron 730.000 pruebas.

Investigaciones anteriores habían apuntado crudamente que las personas menos inteligentes tienen más hijos, por lo que se propagan sus genes menos favorables.

Sin apuntar a una causa definitiva, el nuevo estudio sugiere que los cambios en la forma en la que se enseñan las matemáticas y los idiomas, o la preferencia por la televisión y los ordenadores a la lectura de libros pueden estar detrás de nuestra actual tendencia a la estupidez, y no factores genéticos. Sin embargo, los investigadores también señalan que quizás lo que llamamos inteligencia en la era digital ya no sea lo mismo que se creía de forma clásica, por lo que es posible que no se pueda capturar con las pruebas de cociente de inteligencia tradicionales.

2. El kilo tal y como lo conocías ya no existe

Un científico pesa en una báscula en 1929
Un científico pesa en una báscula en 1929 – J. Fernán Pérez

El pasado 16 de noviembre, el kilogramo tal y como la humanidad lo calculaba hasta ahora, no existe. La Conferencia General de Pesos y Medidas(CGPM), formada por más de 60 países firmaba ese día su funeral, fijado para el próximo 20 de mayo de 2019, cuando el kilo pase a medirse en base a la constante invariable de Planck y no en base a un cilindro físico, llamado «Grand K», que antes era el estándar y ahora tan solo una reliquia del pasado.

Los expertos en metrología llevaban advirtiendo durante décadas que, al contrario de lo que la lógica pueda dictar, a pesar de los esfuerzos por conservarlo intacto protegido por tres urnas y alejado del gran público, el «Gran K» ha variado de masa. En concreto, debido a razones que los científicos no consiguen explicar del todo, el IPK ha perdido en un siglo alrededor de 50 microgramos, el peso de un copo de nieve. Y, por insignificante que parezca, con el actual desarrollo de la ciencia -con las teorías cuánticas a la cabeza- y la tecnología -como el Big Data o la nanomedicina-, esta pequeña diferencia puede suponer todo un abismo.

Por ello el kilogramo se ha vuelto cuántico. Y no fue el único cambio en el Sistema Internacional de Unidades (SI): también se modificaron el amperio (en base a la carga del electrón), el kelvin (tomando la constante de Boltzmann) y el mol (según la constante de Avogadro).

«Aunque no habrá casi consecuencias para el ciudadano de a pie, resulta un tremendo cambio para la comunidad científica, ya que contará con herramientas mucho más precisas para superar los retos que nos plantean las nuevas tecnologías.Podremos avanzar mucho más rápido», señalaba para ABC José Manuel Bernabé, director del Centro Español de Metrología (CEM).

3. La Gran Pirámide de Guiza, un enorme «condensador» de energía electromagnética

La Gran Pirámide
La Gran Pirámide – Wikicommons

Las pirámides egipcias están rodeadas de misterios y leyendas, y aún esconden secretos accesibles para el conocimiento científico. De hecho, un grupo de investigadores de la Universidad ITMO (San Petersburgo, Rusia) confirmaba el pasado mes de agosto que, bajo ciertas condiciones, la Gran Pirámide de Guiza es capaz de concentrar la energía electromagnética en sus cámaras internas y bajo la base. Estas conclusiones han sido publicadas en Journal of Applied Physics.

A través de simulaciones por ordenador, los investigadores analizaron la respuesta del enorme edificio a las ondas de radio. Así observaron que, si la longitud de onda de dicha forma de energía entra en resonancia con las dimensiones de la pirámide, esta mole de piedra actúa como un «canal» para esta forma de radiación. Los investigadores sugieren que estas observaciones y los modelos físicos empleados pueden servir para diseñar nanopartículas capaces de producir efectos similares en el rango visible del espectro electromagnético. Esto podría ayudar, por ejemplo, a desarrollar sensores y células solares más eficientes.

4. La hipótesis más terrible de por qué nunca hemos visto extraterrestres

Fotograma del vídeo «Los lugares favoritos de Stephen Hawking»
Fotograma del vídeo «Los lugares favoritos de Stephen Hawking» – Curiosity Stream

El físico teórico Alexander Berezin, de la Universidad Nacional de Tecnología Electrónica de Rusia (MIET), proponía en mayo su propiaexplicación para nuestra aparente soledad en el Universo.

Para Berezin, el único parámetro que realmente debería preocuparnos es el umbral físico en que nosotros podríamos observar la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra. «La única variable que podemos medir objetivamente -escribe el científico- es la probabilidad de que la vida pueda ser detectable desde el espacio exterior dentro de una cierta distancia de la Tierra». Berezin se refiere a esa probabilidad como «Parámetro A».

De este modo, si una civilización alienígena no logra llegar de alguna forma al Parámetro A, ya sea desarrollando naves interestelares, transmitiendo mensajes espaciales o por cualquier otro medio, nunca podremos verla, aunque exista.

Pero Berezin proponía un escenario mucho más sombrío. «Qué pasaría si resultara que la primera forma de vida que alcance la capacidad de viaje interestelar se dedicara, necesariamente, a erradicar a toda su competencia para alimentar su propia expansión?».

Para Berezin, esto no significa necesariamente que una civilización altamente desarrollada se dedique a borrar conscientemente otras formas de vida, sino que podría ser que ni siquiera se den cuenta de ello, «del mismo modo que un equipo de construcción destruye un hormiguero para construir un edificio».

¿Significa esto que nosotros somos las «hormigas» y la razón por la que no hemos encontrado extraterrestres es, sencillamente, porque nuestra civilización no ha sido involuntariamente destruida por alguna forma de vida inimaginablemente superior?

No. La respuesta, para Berezin es que probablemente nosotros no seamos las hormigas, sino los futuros destructores de todos esos mundos que llevamos tanto tiempo buscando. «Asumiendo que esta hipótesis es correcta -escribe Berezin- ¿qué significado tiene para nuestro futuro? La única respuesta posible es invocar el principio antrópico. Seremos los primeros en llegar a la etapa interestelar, y muy probablemente seremos los últimos en irnos».

Otras teorías

Otros fueron mñas rotundos, afirmando que los cálculos piensan que en un territorio tan extenso sería una perversión estadística que no existieran condiciones para crear vida inteligente. Pero, ¿y si esa «pequeña» probabilidad de que estemos solos fuera la correcta? Anders Sandberg, Eric Drexler y Toby Ord, investigadores de la Universidad de Oxford, así lo creen.

Entre las muchas soluciones obtenidas hasta ahora, Sandberg, Drexer y Ord valoran especialmente la conseguida recientemente por el cosmólogo Max Tegmark. Según este científico sueco, no existe razón alguna para que dos civilizaciones inteligentes se encuentren a una distancia determinada. Por lo que, y dado que la VÍa Láctea solo representa una minúscula porción del Universo observable, que a su vez solo es una pequeña parte del Universo más allá de lo que podemos ver, resulta poco probable que surjan dos civilizaciones inteligentes en el mismo Universo observable. Por lo tanto, a todos los efectos, lo más probable es que estemos solos.

5. La inquietante «araña» con cabeza de perro encontrada en la selva

La araña con cabeza de perro
La araña con cabeza de perro – Andreas Kay

El fotógrafo y científico Andreas Kay ofrece una impresionante colección de fotografías de insectos y plantas de Ecuador. Pero una de ellas llamó la atención especialmente a finales del 2018. Un periodista científico compartió una fotografía de Kay donde puede verse una pequeña cabeza de perro, mucho más pequeña que un pulgar, de color negro y con lo que parecen ser dos ojos amarillos. ¿Es una aparición? ¿El perro de los Baskerville? Las ocho patas amarillas que rodean la cabeza no dejan dudar a dudas. Parece tratarse de una araña que está jugando con los límites de nuestra percepción.

«¿Por qué evolucionó hasta adquirir ese aspecto? Definitivamente, no se sabe», escribió el periodista científico Ferris Jabr en Twitter. «Podría ser una adaptación para hacer frente a los depredadores. Quizás podría ser un ornamento usado para la reproducción. O quizás la selección natural solo quería ver la expresión de estas caras», añadió.

La imagen de la «araña» es más evidente desde otra perspectiva. El animal en cuestión tiene el nombre científico de Metagryne bicolumnata y se conoce como «opilión conejo» Se trata de una criatura descrita en 1959 por el científico Carl Friedrich Roewer. Como su nombre indica, es un opilión (orden Opiliones), un arácnido que forma parte de un orden diferente al de las arañas (Aranae).

6. La tumba egipcia con el queso más antiguo del mundo portador de una bacteria mortal

Vista general de las tumbas de Paser (delante) y Ptahmes (detrás)
Vista general de las tumbas de Paser (delante) y Ptahmes (detrás) – Archivo

La tumba de Ptahmes, un escriba, jefe del ejército y alto cargo egipcio hace 3.200 años, fue saqueada en el siglo XIX y redescubierta en 2010. En ella, los arqueólogos encontraron unos tarros rotos. Uno de los frascos contenía una masa blanquecina solidificada, así como una tela de lonaque podría haber cubierto el frasco o sido usada para preservar su contenido.

El estudio, financiado por el Ministerio de Educación, Universidad e Investigación de Italia, la Universidad de Catania y la Universidad de El Cairo, consistió en disolver la muestra y que los investigadores purificaran sus componentes proteicos y los analizaran con cromatografía líquida y espectrometría de masas.

Los péptidos detectados por estas técnicas muestran que fue un producto lácteo elaborado con leche de vaca y leche de oveja o de cabra. Las características del tejido de lona, que indican que era adecuado para contener un sólido en lugar de un líquido, y la ausencia de otros marcadores específicos, respaldan la conclusión de que el producto lácteo era un queso sólido.

Los investigadores han descubierto, además, que la muestra estaba contaminada con ‘Brucella melitensis‘, una bacteria que causa la brucelosis. Esta enfermedad potencialmente mortal se propaga de los animales a las personas, por lo general, de los productos lácteos no pasteurizados.

7. Un «huracán» de materia oscura se dirige hacia la Tierra a toda velocidad

La corriente S1 contiene un flujo de materia oscura que se mueve a gran velocidad y que podría ser detectada por los científicos
La corriente S1 contiene un flujo de materia oscura que se mueve a gran velocidad y que podría ser detectada por los científicos – C. O’Hare; NASA/Jon Lomberg

Un auténtico «huracán» de materia oscura, que hoy solo podemos detectar gracias a su gravedad, se está dirigiendo a toda velocidad hacia nosotros. El increíble hallazgo, llevado a cabo por Ciaran O´Hare, de la Universidad de Zaragoza, se acaba de publicar en «Physical Review D».

El año pasado, el satélite europeo Gaia midió los movimientos de una serie de estrellas cercanas, y al hacerlo detectó una «corriente» previamente desconocida, que recibió el nombre de S1. Los cálculos posteriores apuntaron a que se trataba de los restos de una pequeña galaxia enana, canibalizada por la Vía Láctea largo tiempo atrás.

Ahora, en el nuevo estudio, O´Hare se ha encontrado con que diez mil millones de masas solares de materia oscura se están moviendo a lo largo de S1 y, lo más importante, lo hacen directamente hacia nuestra posición.

Cuando toda esa materia oscura nos alcance, golpeará al Sol, y a cualquier detector de materia oscura de la Tierra, a velocidades superiores a los 500 kilómetros por segundo (km/s), el doble de rápido que el viento «estandar» de materia oscura de nuestra galaxia. O´Hare y sus colegas lo han denominado «huracán de materia oscura» y, en su opinión, supone una ocasión de oro ara detectarla que no podemos permitirnos el lujo de perder.

8. Continúa el misterio: ¿es el Oumuamua una nave extraterrestre?

Representación de Oumuamua, el primer objeto interestelar descubierto
Representación de Oumuamua, el primer objeto interestelar descubierto – NASA

Desde su descubrimiento en 2017, el primer visitante interestelar conocido por el ser humano y bautizado con el nombre de Oumuamua -que significa algo así como explorador, en hawaiano- sigue siendo el centro del misterio para los científicos. Al principio, se creía que era un cometa, aunque la idea fue descartada casi de inmediato, ya que el objeto carecía de una cola y de una coma (la «cabellera» que envuelve su núcleo), hechas de material evaporado de su superficie. Por ello, los investigadorse llegaron a la conclusión de que podía ser un asteroide, aunque esta explicación no llegaba a responder del todo a la razón de su extraña trayectoria: el objeto acelera su velocidad, en lugar de disminuirla, como era de esperar. Por ello, se apuntó a una tercera hipótesis: ¿podría tratarse de una nave espacial alienígena?

Uno de los últimos estudios señala el origen artificial del objeto, diseñado para el viaje de reconocimiento interestelar por una civilización avanzada, pero cuya misión haya terminado y se haya convertido en el desecho de un naufragio; es decir, una nave extraterrestre antigua que ha perdido su función.

Esto ayudaría a explicar por qué Breakthrough Listen no encontró evidencia de transmisiones de radio en el momento de su monitorización. Sin embargo, muchos científicos clamaron en contra de esta polémica teoría.

9. Descubierto un nuevo órgano del cuerpo

El intersticio, representado en la imagen, está bajo la piel y recubre pulmones, vasos sanguíneos, músculos, etc
El intersticio, representado en la imagen, está bajo la piel y recubre pulmones, vasos sanguíneos, músculos, etc – Illustration by Jill Gregory. Printed with permission from Mount Sinai Health System

Científicos de Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York (EE.UU.) encontraron el pasado mes de mayo un nuevo órgano en el cuerpo humano. Se trata del llamado «intersticio». Es una red de tejidos de conexión rellenos de líquido que están situados bajo la piel y que recubren a otros muchos órganos. Hasta ahora había pasado desapercibido porque las técnicas de observación anatómica, que se centran en fijar las muestras de los tejidos con productos químicos, no permitían observarlo. En general, se hablaba de un espacio intersticial, situado entre las células, pero no de un órgano en sí.

«Este descubrimiento tiene el potencial de llevar a avances dramáticos en medicina, incluyendo la posibilidad de que tomar muestras del fluido intersticial se convierta en una potente herramienta de diagnóstico», explicaba en un comunicado Neil Theise, médico e investigador en la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York y coautor del estudio.

Según un artículo publicado en «Scientific Reports» por este y otros autores, el intersticio tiene una gran importancia para el funcionamiento de todos los órganos y el comportamiento de la mayoría de las enfermedades importantes. Entre estas, destaca el cáncer, porque en ocasionespuede propagarse a través de esta red.

10. Confirmado por la ciencia: Hitler murió en el búnker

Adolf Hitler
Adolf Hitler – Archivo

Definitivamente, Adolf Hitler murió en Berlín en 1945. Y lo hizo como consecuencia de una bala y de ingerir cianuro. Esa es la conclusión inapelable de un equipo de investigadores franceses, a los que se dio acceso (algo muy poco frecuente) a varios fragmentos de los dientes del dictador celosamente guardados en Moscú.

«Los dientes son auténticos. No hay duda posible -aseguró Philippe Charlier, coautor de la investigación-. Nuestro estudio prueba que Hitler murió en 1945. Ahora podemos poner freno a todas las teorías de la conspiración sobre Hitler. No huyó a Argentina en un submarino, no está en una base oculta en la Antártida ni en el lado oscuro de la Luna».

El estudio, que Charlier realizó junto a otros cuatro investigadores, se publicó en mayo en la revista «European Journal of Internal Medicine». El equipo pudo estudiar un fragmento de cráneo que se les presentó como perteneciente al Fuhrer y que mostraba un agujero en su parte izquierda, con toda probabilidad causado por el impacto de una bala. Los científicos, sin embargo, no recibieron autorización para tomar muestras de ese fragmento óseo. Además, los depósitos azulados que se ven en sus dientes postizos podrían ser el indicativo de «una reacción química entre el cianuro y el metal de las propias dentaduras postizas». Por lo tanto, Hitler murió por ambas causas, según esta investigación.

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