EL MURO DE BERLÍN por LAURE NICOTRA

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Cuando cayó el muro de Berlín, yo trabajaba en la Revista Nueva Sociedad, en Caracas. Hace 29 años. Recuerdo que el periodista chileno Camilo Taufic, era el jefe de redacción de la revista. Y la mañana de ese día, amanecimos con semejante noticia. Ya estábamos imbuidos en la Perestroika, Gorbachov había adelantado las reformas necesarias y las políticas para avanzar en un socialismo con rostro humano, había impulsado la apertura de la llamada “cortina de hierro” en la Unión Soviética. El mundo del socialismo real se desmoronaba. 1989 fue el año crucial para impulsar, en la RDA cambios que permitieron a los alemanes controlados por la URSS, viajar y algunas mejoras con ciertas libertades para avanzar. Gracias a Gorbachov, se tejieron nuevos entramados para procurar desmontar el horror del llamado socialismo real. Quedaba el muro de la vergüenza, que por 28 años causó el máximo dolor a familias enteras, atrapadas de un lado y de otro. Nunca se sabe cuántos muertos causó el intento de cruzarlo desde la RDA hasta la Alemania Federal. Las fotos muestran del espanto. Allí a unos pasos de la Puerta de Brandeburgo, el canciller Alemán Willy Brandt, mirando el histórico momento en que personas que a este día estuvieron sometidas a la oscuridad y al comunismo que dirigía el Kremlin, salieron a derrumbar el oprobioso muro, con martillos y cuánta herramienta casera, echaron mano, para acabar con el muro. El mundo democrático celebraba. Gorbachov saboreaba las mieles del furor del Glásnost y la Perestroika. Jamás olvidaré, cuando esa mañana (hora de Venezuela) amanecimos sin ese infame muro. Nunca olvidaré, que Camilo Taufic me dio la noticia y desde la recepción de Nueva Sociedad, recibimos llamadas de cuánto líder e intelectual Latinoamericano, para compartir la noticia. Yo tenía el privilegio de atender las llamadas desde la recepción. Fernando Enrique Cardoso fue uno de los que llamó para hablar con nuestro director Alberto kochiusky  (creo q se escribe así) Alemán y hombre en extremo inteligente. Ese día , mi hijo Marco, que tenía 1 año y 4 meses, deambulaba por la Revista. Él estaba feliz  porque nosotros, el equipo de la revista , saltábamos de  algarabía. Y no era para menos. El mundo se había quitado de encima, el reducto en la Europa del Este del comunismo. Comenzaba la reunificación de Alemania. Yo brincaba de emoción, rompía el protocolo del silencio de la redacción  y de las oficinas. Más café para celebrar, pedía Alberto. Día para no olvidar.
Laure Nicotra. A 29 años de la caída del muro de Berlín .9 de Noviembre de 2018.
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