Negocio redondo por JOSÉ ANTONIO GIL YEPES

Nos referimos a “negocio redondo” cuando una negociación es buena y equitativa para las partes involucradas. En este caso me voy a referir a las negociaciones en México entre el gobierno, la oposición y países de Occidente, las cuales involucran varios temas que, si se enfocan inteligentemente, tanto las partes, más la población, pueden salir ganando.
El interés del gobierno de NM en estas negociaciones no es directo, sino que participaría en ellas en la medida que son la condición para que Estados Unidos flexibilice sanciones económicas para poder invertir, producir y exportar más petróleo; lo cual le generaría significativos ingresos fiscales y de divisas al gobierno de NM y con miras a las elecciones presidenciales en 2024.

El interés de gobierno de los EE.UU. es doble: Originalmente, condicionar la flexibilización de las sanciones económicas a que el gobierno de NM le garantice las mejores condiciones electorales a la oposición con miras a un cambio de gobierno. El nuevo interés de los EE.UU. en estas negociaciones es reactivar a nuestro país como suplidor petrolero de Occidente debido a que esta región ha decidido minimizar las compras de hidrocarburos rusos como sanción por haber invadido a Ucrania. De allí que esta semana EE.UU. hizo un gesto de flexibilización de sanciones petroleras renovando el limitado esquema de funcionamiento de CHEVRON en el país y permitiendo que Repsol y Eni puedan exportar cantidades moderadas de petróleo a Europa y ello para pagar deuda comercial o intereses financieros caídos. Se esperaría que ahora sea el turno del gobierno de NM de hacer otro gesto, manifestando su voluntad de ir a México.

El interés de la oposición venezolana en las negociaciones en el país azteca es asegurar las mejores condiciones posibles para la elección presidencial de 2024. Estas condiciones incluirían la liberación de presos políticos, la re habilitación de candidatos inhabilitados, etc. Obviamente, todas estas condiciones elevarían las probabilidades de triunfo a la oposición. Pero también son negocio redondo para el gobierno porque el abuso del sector oficial buscando ganar “a trocha y mocha” las recientes elecciones de gobernador en Barinas mostró que, a mayor abuso, más votos perdió porque irritó al común.

Entonces, el negocio es redondo porque le conviene a todos que esas condiciones políticas y electorales negociadas en México sean óptimas. Cada quien obtiene lo que quiere (o necesita).

Paradójicamente, en el caso del gobierno de NM, que es el actor que se muestra más renuente a ir a México, la ganancia es mayor que la de los otros dos actores. La experiencia del triunfo opositor en Barinas demostró, una vez más, que un triunfo de oposición no depende tanto de las condiciones que le ofrezca el gobierno sino de lo que hagan los partidos de oposición para reconectar con la población poniéndole más énfasis en acompañarla en sus luchas cotidianas que en llegar al poder, se coordinen entre ellos, coordinen con otros sectores no partidistas,  elijan un solo candidato con trayectoria de trabajo por el país o sus comunidades, le hagan la campaña y le defiendan los votos. Como es difícil que estas condiciones se den en los escasos dos años que quedan para la votación, el gobierno no debería sentirse amenazado ni por las condiciones que otorgue ni por la re unificación de la oposición. Esta última va a ocurrir, pero tarde y parcialmente.

Segundo, el triunfo electoral del gobierno no se asegura “cogiendo ventajas” indebidas, como lo demostró Barinas, sino recuperando la economía. Para ello ya recuperó un trecho con las medidas de desregulación de los precios, del tipo de cambio, de la circulación de las divisas y baja de aranceles. Como el crecimiento obtenido fue positivo pero escaso (sólo crecimos 6,8% del PIB en 2021), el gobierno necesita complementar y actualizar las políticas económicas para crecer algo más rápido. Este punto sería objeto de otro artículo. Mantengamos el foco en el “negocio redondo”. Si NM subió 110% en aprobación de gestión (de 10 a 21%) en los doce meses que creció la economía, y el porcentaje de quienes evalúan “bien” su situación personal ya va por 61% positivo, la cuenta que tienen que sacar el sector oficial con miras al 2024 no es qué tanto le concede a la oposición sino qué tanto hace por acelerar la recuperación de la economía.

En este análisis nos damos cuenta de que los resultados del 2024 no dependen de lo que cada parte le dé o no a la otra sino de lo que cada una de ellas por separado haga por la ciudadanía. Entonces, vayan a México, concédanse todo, logren que los EE.UU. flexibilice más las sanciones y pónganse a trabajar por quienes dicen representar en vez de seguir con el pleito y la politiquería que tanto los ha alejado de las mayorías.

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