VENEZUELA: EL SHOW DEBE CONTINUAR…
Por Humberto Ojeda G

919

Joe Biden es ya Presidente de los Estados Unidos y, aunque su Secretario de Estado, Antony Blinken, declaró que seguirán reconociendo a Guaidó y que Maduro es un dictador, es previsible que la nueva administración promueva un diálogo con el régimen venezolano ofreciéndole relajar las sanciones a cambio de elecciones libres y verificables.

La Unión Europea, por su parte, acaba de advertir, esta vez  de manera explícita, que no reconoce a Guaidó como Presidente de Venezuela pero tampoco a la Asamblea Nacional del pasado 06 de Diciembre. Algo así, se puede interpretar, como que sigue reconociendo a la AN de 2015… Pero también a Maduro.

Incluso Josep Borrell, el Alto Representante de la UE para asuntos exteriores, dijo que seguirán presionando de manera “equilibrada y selectiva” por una solución electoral. Es decir, no habrá ni ultimátum ni sanciones radicales o asfixiantes por esa vía.

Mientras tanto, la Asamblea Nacional de Maduro ya se instaló, dejando ver las dos grandes líneas  de acción que la ocuparán de inmediato:
1. La amenaza y persecución a los diputados de la Asamblea electa en 2015, acusando a quienes insistan en continuar con esa investidura, de usurpadores.
2. Tratar de convertirse en una voz escuchada por la comunidad internacional, sobre todo en lo relativo al tema de las sanciones.

Sendas comisiones con esos fines, ambas presididas estratégicamente por “opositores”, fueron juramentadas en un intento burdo de hacer creer que un sector genuino de la oposición encabeza las iniciativas para castigar a los diputados de 2015  y para tratar de disminuir las sanciones que hoy pesan sobre el régimen.

En este escenario transcurrirán los primeros meses del año en curso, siendo lo más probable que los actores internacionales comiencen las negociaciones exigiendo elecciones presidenciales en el corto plazo mientras que el régimen de Maduro seguramente ofrecerá las elecciones de gobernadores a final de este año, que además deben hacerse de acuerdo a la Constitución, pero jamás ofrecerá elecciones presidenciales.

Un punto intermedio entonces pudiera ser convenir en realizar las elecciones regionales pero exigiendo también, igualmente con condiciones adecuadas, la realización del referendo revocatorio presidencial que, de acuerdo a la Constitución, pudiera realizarse en 2022.

Siendo realistas luce que el logro del punto intermedio recién mencionado pudiera ser un objetivo válido para los demócratas venezolanos.

Sería un inicio que permitiría fundar la posibilidad real de la reconstrucción del país sobre unas bases sólidas.

La otra alternativa, continuar pegando histéricamente gritos aduciendo que Maduro tiene que irse ya y que sin esa condición previa no debemos aceptar nada, constituye no solamente una posición errada sino que, además, por la reincidencia en seguir en un camino que demostró no llevarnos a ninguna parte, sería una estupidez.

Debemos seguir adelante. Hay que corregir, reinventarse, renovarse, refrescarse; eso sí, siempre manteniendo la unidad, sin la cual no hay oportunidad en ningún proceso electoral, ni hay futuro para el país.

El show debe continuar pero con trama renovada, corregida, estrategia factible y nuevos actores que sustituyan o complementen a los actuales.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here