Trump elude decir si aceptará resultados electorales en debate marcado de acusaciones

678

En el tercer y último debate presidencial el miércoles —que pareció mejor organizado que los anteriores— Hillary Clinton y Donald Trump chocaron sobre la inmigración, el comercio internacional, el aborto y el trato hacia las mujeres, pero lo que causó la mayor sorpresa fue que el candidato republicano afirmó no estar seguro si va a aceptar el resultado de la elección.

Cuando el magnate inmobiliario hizo tal afirmación, se oyó una exclamación de incredulidad de parte de los espectadores que no esperaban que Trump dijera tal cosa, especialmente en vista de la tradición política estadounidense de que el perdedor siempre acepta el resultado, porque piensa que la campaña de Clinton dirige un esfuerzo ilegítimo para derrotarlo.

Clinton, la ex secretaria de Estado y ex primera dama, acusó a Trump de socavar la democracia estadunidense al decir que no está seguro si aceptaría el resultado, aún si pierde.

“Donald está denigrando nuestra democracia”, declaró Clinton.

“Lo que he visto hasta ahora en la campaña ha sido muy malo”, apuntó Trump. “Los medios de prensa han envenenado la mente de los votantes. A ella no se le debería haber permitido ser candidata, basado en lo que hizo con sus correos electrónicos”.

Cuando Chris Wallace, el moderador de la cadena Fox News, presionó a Trump a declarar que estaría dispuesto a aceptar el resultado de la elección no importa cual fuera éste, Trump respondió: “Te diré en su momento. En tanto te mantendré en suspenso”.

El último debate, que tuvo lugar en la Universidad de Nevada en Las Vegas, llegó luego de que arreciaron los ataques contra Trump cuando por lo menos nueve mujeres lo acusaron de haberlas manoseado sin su consentimiento, poniendo en entredicho lo que el republicano había afirmado en el debate previo de que nunca había tocado a ninguna mujer contra su voluntad.

La respuesta de Trump a una pregunta del moderador, Anderson Cooper de la cadena CNN, vino debido a la filtración previa de una grabación en la que se oye al candidato decir que él había besado y manoseado a las mujeres que encontraba atractivas. Cuando Cooper le preguntó si realmente había hecho eso, Trump respondió que no, que era solamente “conversación de vestuario” entre hombres.

En el debate el miércoles, Trump dijo que las las nueve mujeres son mentirosas, y acusó a la campaña de Clinton de estar detrás de sus reclamos.

“No conozco a ninguna de estas mujeres”, respondió Trump. “Ella [Clinton] hizo que estas mujeres salieran a la palestra a hacer esas afirmaciones”.

La grabación del 2005 fue entre Trump y Billy Bush, primo del ex precandidato presidencial, Jeb Bush, y del ex presidente George W. Bush, que después de que se filtró la cinta fue despedido de su trabajo como co-presentador del programa noticioso matinal Today de la cadena NBC.

Encuestas realizadas después de que se filtró la grabación muestran que la popularidad entre los votantes de Clinton ha subido, luego de que en varios sondeos previos Trump estuvo al frente o bien cerca en la intención de voto.

Desde la filtración de la grabación, los ataques contra Trump —incluso por parte de altos dirigentes republicanos, tales como el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan— se han intensificado. Trump se ha mantenido firme de que no abandonará la batalla.

Como contraataque, Trump y su campaña junto con comentaristas radiales y de televisión que lo apoyan, pusieron su foco de atención sobre los correos de Clinton y su campaña, filtrados por WikiLeaks, que se opone a los secretos oficiales.

Uno de los correos electrónicos expuestos por WikiLeaks que atrajo una mayor atención fue el que hizo alusión a uno de los discursos privados que Clinton ofreció el 16 de mayo del 2013 a ejecutivos del Banco Itau del Brasil: “Mi sueño es un mercado común hemisférico, con transacciones comerciales y fronteras abiertas en el futuro, y energía que sean tan verde y sostenible como podamos obtenerla, con un impulso del crecimiento y la oportunidad para todos y cada uno en el hemisferio”.

Trump dijo en el debate del miércoles, que esto muestra que el verdadero objetivo migratorio de Clinton es abrir las fronteras a todos los inmigrantes indocumentados, alegación a la que el magnate inmobiliario se opone. En el debate, Trump reafirmó su deseo de construir un muro a lo largo de la frontera con México, y obligar a México a renegociar el Tratado de Libre Comercio.

Clinton negó que quiera fronteras abiertas, en las que los inmigrantes podrían entrar al país sin controles migratorios.

“No vamos a tener fronteras abiertas”, indicó Clinton. “Eso ha sido una caracterización errónea de lo que yo dije. Yo hablaba de energía. Pero esto de inmigración había sido un asunto bipartidista”.

Sobre el aborto, Trump afirmó que nombraría jueces conservadores a la Suprema Corte, quienes en última instancia derogarían la histórica decisión del Tribunal que permite el aborto. Clinton dijo que ella preservaría el derecho de las mujeres a decidir sobre el aborto.

El primer debate fue el 26 de septiembre en la Universidad Hofstra en Hempstead, Nueva York.

Los dos momentos memorables ocurrieron, primero, cuando Trump retó a Clinton a dar a conocer los 33,000 mensajes electrónicos que presuntamente ella borró de su servidor. Trump dijo que si ella publicitaba los correos, entonces el daría a conocer, pese a las objeciones de sus abogados, todas sus declaraciones de impuestos.

El segundo desafío vino cuando Clinton acusó a Trump de ser machista, citando como ejemplo el caso de Alicia Machado, la ex Miss Universo venezolana que se hizo ciudadana estadounidense recientemente para así poder votar contra Trump, como represalia por la forma que la trató hace 20 años cuando ganó peso y la tildó de “Miss Cerdita”.

El segundo debate tuvo lugar el domingo 9 de octubre en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri. Ya para ese entonces se había filtrado la grabación de la conversación entre Trump y Billy Bush sobre las mujeres. Los dos elementos más sobresalientes del debate fueron cuando Trump declaró que jamás había tocado a ninguna mujer indebidamente y luego trató de mostrar que el esposo de Clinton, el ex presidente Bill Clinton, había sido peor en cuanto al abuso de mujeres.

En la audiencia había cuatro invitadas de Trump (Juanita Broaddrick, Kathleen Willey, Paula Jones y Kathy Shelton) que jugaron un papel preponderante en el intento del republicano en rebatir las acusaciones contra él.

Broadrrick acusó a Bill Clinton de haber violado; Willey de haberla manoseado y Jones de haberla acosado sexualmente y haberle mostrado sus partes privadas. Shelton dice que Hillary Clinton actuó indebidamente cuando defendió como abogada a un individuo que violó a Shelton cuando esta tenía 12 años.

La elección es el 8 de noviembre, en 20 días.

FuenteEL NUEVO HERALD
Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here